En el Día Mundial de la Salud Mental, dialogamos con el Dr. Pedro Kestelman, médico principal del Servicio de Salud Mental del Hospital Garrahan y Presidente de la Asociacion Argentina de Psiquiatría Infantojuvenil y Profesiones Afines para aprender más sobre los trastornos en los más chicos.

Portal Garrahan: ¿Cuáles son los trastornos psicológicos o psiquiátricos más comunes en los niños?

Dr. Kestelman: Los trastornos psicológicos y psiquiátricos más frecuentes en los niños son los trastornos de ansiedad: crisis de angustia y fobias (miedos exagerados), problemas del aprendizaje y trastornos desatencionales.

Portal Garrahan: ¿Cómo detectar un trastorno en un niño?

Dr. Kestelman: Los signos más importantes a tener en cuenta son los cambios en la conducta, disminución en el rendimiento escolar, quejas somáticas frecuentes (dolores de cabeza, panza, etcétera), rechazo por partes de sus pares, inhibiciones en el juego y trastornos del sueño. En los primeros años, falta de contacto visual, respuesta social o aislamiento. En los adolescentes, aislamiento exacerbado, decaimiento y tristeza, alteraciones en la alimentación y en el sueño (más allá de lo normal para la edad). También es necesario estar atento a olores extraños y a la posible repercusión en su estado físico de tóxicos u otras sustancias.

«Gran parte de estos trastornos aparecen independientemente de la calidad de la crianza»

Portal Garrahan: ¿Cómo prevenir este tipo de trastornos?

Dr. Kestelman: Es necesario observar con detenimiento la propensión a conductas de riesgo. Es común en esta etapa los cambios en el estado de ánimo y la presencia de irritabilidad. Cuando estos fenómenos son exacerbados, podemos estar ante la presencia de una depresión u otro trastorno del ánimo. Es importante no interrumpir el diálogo y la comunicación con el hijo adolescente, aunque éste sea por momentos difícil y ríspido. Comprender que está en un proceso de cambios, no desvalorizarlo ante la falta de logros, no enojarse y fortalecer su autoestima. Gran parte de estos trastornos aparecen independientemente de la calidad de la crianza y de los vínculos del niño con sus progenitores. Lo importante es siempre prestar atención al niño, brindarle todo el apoyo y afecto posible. También establecer límites de forma adecuada y no punitiva.

Portal Garrahan: ¿Cuándo acudir a un profesional?

Dr. Kestelman: Cuando existan dudas consultar siempre con el pediatra de confianza, quien sabrá cómo orientarlos a la consulta con el psiquiatra o el psicólogo infantil. Es importante derribar los prejuicios a consultar con los profesionales específicos. El psiquiatra infantojuvenil es el médico con formación científica y humanista que dispone del conocimiento y las herramientas necesarias para evaluar cada problemática y establecer las estrategias pertinentes para ayudar en la solución de las mismas.

«Es importante derribar los prejuicios a consultar con los profesionales específicos»

Portal Garrahan: ¿Cómo afecta la pandemia a la salud mental de los niños y adolescentes?

Dr. Kestelman: Con respecto a la situación que como sociedad está atravesando por la pandemia de COVID-19 y las medidas de aislamiento, los niños y adolescentes sufren algunas consecuencias que aparecen con frecuencia. En primer lugar, la angustia y el temor por la incertidumbre que provoca esta situación, y muchas veces por recibir información indiscriminada y no filtrada o discutida con sus padres. Esto puede llevar a conductas cívicas de mayor aislamiento y a crisis de angustia de importancia. Por otro lado, las alteraciones en el ritmo del sueño, por la falta de horarios precisos y de las actividades habituales. Además, la inexistencia de las estructuras habituales (concurrencia a la escuela y otras actividades) y de las rutinas tradicionales pueden llevar a un estado de desorganización y de inestabilidad anímica. También la falta de interacción social presencial con pares puede aumentar la soledad, la angustia y los pensamientos y conductas autodestructivas. Por último, las tensiones intrafamiliares se encarnan de manera más intensa, el niño o adolescente puede sentir que no tiene escapatoria, intensificando estados de ánimo depresivos. Esto pasa a ser alarmante en la presencia de violencia familiar.