La vuelta a clases genera un cambio en la rutina para toda la familia. Los hábitos creados en verano, como dormirse más tarde o almorzar en otro horario, deben volver al horario de la vida escolar para que los niños, niñas y adolescentes realicen una transición saludable y feliz en el regreso a la escuela.

Para que sea más fácil para todos los y las integrantes de la familia, conviene tener en cuenta algunos consejos prácticos y comenzar a realizarlos un tiempo antes de la fecha de inicio del colegio. Así la transición no será tan abrupta y toda la familia podrá ir acostumbrándose a los nuevos horarios.

El desayuno

Es la comida más importante del día y deberá cubrir la cuarta parte de las calorías que se toman a diario. Un buen desayuno admite muchos alimentos, como por ejemplo un lácteo, algún cereal y fruta, entre otros. Un desayuno saludable es imprescindible para facilitar el rendimiento mental y físico. También es fundamental calcular el tiempo necesario para que los chicos puedan desayunar sin prisa.

El sueño

Hay que dormir bien. Los niños y niñas en edad escolar deben dormir entre 9 y 11 horas al día. Es recomendable acostarse temprano desde unos días antes de la vuelta a clase, para que los niños/as se adapten a los nuevos horarios. Los adolescentes pueden sufrir el síndrome de retraso de fase en el sueño, esto es cuando el sueño se inicia al menos una hora más tarde de lo deseado dificultando el despertar por la mañana y produciendo somnolencia diurna.

La mochila

Es conveniente que las mochilas escolares sean livianas, que no pesen mucho y que tengan dos cintas para los hombros. Se recomienda que el peso de la mochila no supere del 10 al 15% del peso del niño o niña.

Los deberes escolares

Las tareas escolares tienen como objetivo afianzar y reforzar los contenidos trabajados en la clase. El tiempo empleado debe ser acorde a la edad del niño o niña y no dificultar que tenga tiempo de ocio y de juego.

Las actividades extraescolares

Es conveniente que sean apropiadas para cada edad, que no impidan que el niño o niña tengan tiempo de descanso y juego libre, y que no se conviertan en una obligación más del día a día.

¡Feliz vuelta a clases!