En el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, hablamos con la Lic. Daniela Marín, Coordinadora del Comité de Educación para la Salud del Hospital Garrahan, respecto de las problemáticas que se abren en torno a la cuestión.

Portal Garrahan: ¿Qué es la diversidad cultural? 

Lic. Marín: Cuando hablamos de cultura, hablamos del entramado social y de las formas de expresión de determinada sociedad. Cuáles son sus costumbres y tradiciones, sus rituales y festividades, sus valores y normas sociales, su forma de comunicarse y comportarse, hasta nuestra forma de vestir es cultura. 

Todos los seres humanos estamos inmersos en la cultura; ésta tiene distintas formas de expresión a través del tiempo, que tienen que ver con la posibilidad que tenemos como sociedad de incorporar las tradiciones de cada generación y transmitírselas a la siguiente.  

Muchas veces, el término cultura se utiliza erróneamente para referirse al nivel de instrucción formal de una persona o grupo, por ejemplo cuando decimos que a alguien “le falta cultura” o “tiene mucha cultura”. Esta utilización del término es incorrecta, ya que todos nacemos inmersos en una cultura, todos tenemos una y existen de las más diversas.  

Gran parte de los conflictos de la humanidad han surgido de  intentos de suprimir la diversidad, considerando lo propio como lo bueno o verdadero, y lo que resulta ajeno como algo a convertir o eliminar por considerarlo malo

Diversidad cultural es un concepto que reconoce y legitima la existencia de diferencias culturales entre los diversos grupos humanos,  promoviendo valores como  el respeto,  la tolerancia y la convivencia pacífica.  Nos incentiva a ver la diversidad en el encuentro con otros, como oportunidad de crecimiento mutuo. En definitiva, se trata de tolerar y respetar al que es diferente. 

Portal Garrahan: ¿Por qué se conmemora este día? ¿Cómo se resignificó a lo largo del tiempo? 

Lic. Marín: En Argentina, hasta el año 2010, todos los 12 de octubre conmemorábamos el Día de la Raza. Ese día recordábamos la llegada de Cristobal Colón a América y el encuentro de dos mundos, en el que uno resultó sometido. La homogenización cultural que resultó de ese encuentro originó la cultura latinoamericana tal como la conocemos hoy. 

Detrás de este festejo se escondía un  paradigma, una visión del mundo, que suponía una humanidad dividida en razas, en la que unas tenían supremacía sobre otras. Actualmente podemos reflexionar sobre que esta forma de entender la diversidad resultaba discriminatoria hacia muchos grupos.  

Fue por este motivo que en el año 2010, por decreto presidencial, se decidió cambiar la denominación de esta conmemoración por “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, con el objetivo de promover la reflexión histórica y el diálogo intercultural, siendo esta una oportunidad para valorar las diferentes culturas, fomentar el respeto por las minorías étnicas y rechazar cualquier forma de discriminación. 

«Gran parte de los conflictos de la humanidad han surgido de  intentos de suprimir la diversidad, considerando lo propio como lo bueno o verdadero, y lo que resulta ajeno como algo a convertir o eliminar por considerarlo malo»

Portal Garrahan: ¿Cómo podemos educar a los chicos para que sean respetuosos con otras culturas? 

Lic. Marín: En muchas oportunidades, la diversidad cultural, que debiéramos considerar como una riqueza del patrimonio común de la humanidad, se convierte en motivo de intolerancia y discriminación. 

Tanto la familia como la escuela tienen una innegable importancia en la educación y  transmisión de valores, pero no debemos olvidar que en un mundo mediado por las tecnologías, los medios de comunicación tienen un rol cada vez mayor en la divulgación de contenidos que consumen nuestros niños, siendo también productores de ideología e identificaciones. 

Me parece fundamental para evitar cualquier forma de discriminación, que todos los adultos, desde el lugar en que nos toque estar, eduquemos a los niños en la diversidad, enseñándoles que la misma es parte de la vida. Debemos procurar educarlos desapegados de estereotipos y respetuosos de las diferencias, reconociendo a los demás como seres humanos plenos con sus mismos derechos. 

¿Acaso en el resto de la naturaleza, con otros seres vivientes no privilegiamos la existencia de la diversidad? ¿No nos gusta acaso disfrutar de un jardín adornado de diferentes especies de flores y colores? ¿No nos fascinan las distintas especies del reino animal? ¿Por qué somos tan duros entonces con lo que nos hace diferentes como seres humanos? 

Si les enseñamos a nuestros niños desde temprana edad a reconocer y vivenciar las diferencias culturales como una riqueza común y no un motivo de división, serán tolerantes y respetuosos con las demás culturas e incluso aprenderán a valorarlas.

Portal Garrahan: ¿Cómo podemos detectar  situaciones de discriminación o acoso escolar? 

Lic. Marín: Antes que nada, quisiera aclarar que el  acoso entre pares no necesita de una razón específica: puede realizarse por un rasgo físico, la forma de vestir, la capacidad intelectual, orientación sexual, raza, creencias, etcétera.

Es importante que los adultos podamos reconocer algunos signos que los niños o adolescentes suelen presentar al ser víctimas de acoso en la escuela u otro sitio de inclusión con pares, ya que el maltrato que sufren puede provocar efectos negativos a corto y largo plazo como el fracaso escolar, la disminución de su autoestima y de confianza en los demás.   

Debemos prestar atención si observamos problemas para conciliar el sueño o pesadillas, disminución del rendimiento académico, temor a salir de la casa o ir al colegio, fingir enfermedades o dolencias para faltar a clases. También a la presencia de cortes o arañazos frecuentes en el cuerpo o vestimentapérdida frecuente del material escolar

Sobre todo los adultos que están a cargo de grupos de niños y adolescentes deben saber reconocer las diferentes manifestaciones de acoso o bullying. Los más fáciles de observar son el acoso verbal, que se manifiesta cuando a un niño le ponen apodos, lo ridiculizan, le hablan con desprecio o amenazan, y el físico, cuando a un niño le pegan, hostigan o rompen pertenencias. Pero existen otras conductas de acoso y discriminación como aislar a un niño del grupo, o tratarlo como si no existiera; obligarlo a realizar acciones contra su voluntad o robarle útiles, comida o pequeñas cantidades de dinero. 

El acceso a la tecnología a edades cada vez más tempranas ha dado lugar en la actualidad a que se produzcan situaciones de acoso como el cyberbullying, que consiste en  molestar, amenazar o humillar a una persona a través de redes sociales, chat, correo electrónico o cualquier sitio web. Lo que más frecuentemente vemos entre niños y adolescentes son la difusión de rumores, videos o fotos humillantes y el envió de mensajes desagradables. 

Esta modalidad se ha exacerbado en tiempos de aislamiento preventivo en el contexto de la pandemia, donde el distanciamiento social había librado a varios niños del acoso escolar que sufrían al asistir a la escuela. 

El problema de este tipo de acoso es que puede expandirse sin control por la web y ser difícil de detener, resultando dañino por muy largo plazo

Portal Garrahan: ¿Qué hacer si nuestros chicos son víctimas de discriminación? 

Lic. Marín: En primer lugar es necesario que sientan nuestro apoyo, darle credibilidad a sus dichos y brindarles atención.  Es importante reforzar su autoestima realzando sus cualidades, estimulándolo a fortalecer lazos con otros niños significativos. 

Si se produce en la escuela u otros sitios de pertenencia de los niños, como por ejemplo el club al que asiste, o centros comunitarios, es importante hablar con los adultos responsables para encontrar juntos una estrategia coordinada tendiente a solucionar el problema. El acoso escolar o la discriminación no son «cosa de chicos». 

Puede ser beneficioso hablar con otros padres, siempre resulta útil recibir ayuda del entorno, incluso no se debe descartar hablar con los padres del  niño o niños acosadores. 

Es muy importante pedirle a los chicos que no respondan al acto de violencia con más violencia. Eso puede agravar las cosas rápidamente y  generar mayores problemas. En su lugar, es mejor enseñarles a alejarse de la situación, estar acompañado de otras personas y que siempre avisen a un adulto. 

De ser necesario, puede solicitarse orientación de un profesional.