En el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, dialogamos con Eduardo Silvestre, médico pediatra y jefe del Área de Atención Espontánea del Hospital Garrahan acerca de la depresión en niños y adolescentes.

¿Qué es la depresión? ¿La pueden sufrir los niños?

Eduardo Silvestre: La depresión es una enfermedad. Estar triste no significa estar deprimido. En la depresión existe un funcionamiento alterado de todo el organismo. Y la depresión en los niños se presenta con bastante mayor frecuencia de la que pensamos.

En la actualidad, además, las investigaciones demuestran que la depresión en los adultos se inicia en la infancia.

¿Cuáles pueden ser las causas de la depresión infantil?

Eduardo Silvestre: Las causas de la depresión son múltiples. Tienen que ver con una predisposición, por una parte, pero fundamentalmente las experiencias de vida a la cual va a ser sometido ese niño van a condicionar una infancia normal o una infancia con predisposición hacia la depresión y otras enfermedades psicológicas o psiquiátricas.

«La depresión en los niños se presenta con bastante mayor frecuencia de la que pensamos»

¿Cuáles son los síntomas de depresión?

Eduardo Silvestre: La depresión en los niños, a diferencia de la depresión en los adultos, no se da con las características habituales a las que estamos acostumbrados. Muchas veces hay alteraciones en el comportamiento que no son solo el aislamiento y la retracción, sino por el contrario, a veces los niños están hiperactivos, o tienen trastornos del sueño, alimentación o aprendizaje. Eso en los niños más pequeños. En los niños más grandes y en los adolescentes, muchas veces los síntomas depresivos se inician con síntomas en el cuerpo más que en el estado de ánimo: dolores de cabeza, desmayos, dolores de panza, constituyen los primeros síntomas que nos tienen que hacer sospechar de una depresión.

¿Puede prevenirse la depresión infantil?

Eduardo Silvestre: La depresión puede prevenirse satisfaciendo las necesidades de los niños. Esto no significa comprarles la última PlayStation o dejarlos que mire todo el día televisión, o concederles todos los gustos. Significa entenderlos, acompañarlos, detectar sus necesidades. El sostén vincular, la familia, los amigos, la escuela, las relaciones, van a ser fundamentales para desarrollar adecuadamente un aparato psíquico resiliente.

«En los niños más grandes y en los adolescentes, muchas veces los síntomas depresivos se inician con síntomas en el cuerpo más que en el estado de ánimo»

¿Cómo se detecta la depresión en la infancia?

Eduardo Silvestre: El que tiene que estar pendiente de diagnosticar tempranamente la depresión es el pediatra, porque los síntomas depresivos en los niños no son los habituales, entonces las consultas pediátricas frecuentes hacen que el médico pediatra, estando atento y alerta, pueda detectar esos signos precoces. Es fundamental el rol del pediatra, que esté presente y tenga en cuenta que la depresión es un problema, que existe y que se da con bastante frecuencia en la niñez y en la adolescencia.