El día mundial del riñón (World Kidney Day) se celebra anualmente el segundo jueves de marzo. Es una campaña global centrada en la concienciación sobre la importancia de las enfermedades renales y su impacto en la salud a corto y largo plazo. Con ello se pretende fomentar hábitos de vida saludables, para la prevención de enfermedades renales en la comunidad. También se quiere llamar la atención a los médicos y autoridades sanitarias para que tomen medidas dirigidas a la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento más adecuado.

¿Qué tengo que saber de la enfermedad renal crónica?

  • La enfermedad renal crónica actualmente es la sexta causa de muerte de más rápido crecimiento en el mundo.
  • Se estima que 850 millones de personas en el mundo padecen enfermedad renal por diversas causas.
  • La enfermedad renal crónica (ERC) provoca al menos 2.4 millones de muertes al año.
  • La lesión renal aguda es un importante impulsor de la enfermedad renal crónica y afecta a más de 13 millones de personas a nivel mundial.

¿Por qué es importante el Día Mundial del Riñón en pediatría?

En términos pediátricos es importante destacar que las enfermedades renales pueden ser, inicialmente, “silenciosas” con signos y síntomas inespecíficos, que pueden, sin embargo, resultar en consecuencias dañinas en el nivel renal y sistémico.

«Al llamar la atención de la comunidad médica sobre este Día Mundial del Riñón se tiene por objetivo estimular a los colegas pediatras a involucrarse con medidas que apunten al diagnóstico precoz y preventivo de entidades clínicas nefrológicas y tratar de eliminar o reducir la exposición a factores de riesgo para la enfermedad renal crónica», indicó la jefa del Servicio de Nefrología del Hospital Garrahan, Marta Adragna.

Pero también, indican los profesionales, la prevención se inicia antes de que una mujer se embarace y durante la gestación, por lo tanto, los ginecólogos y los obstetras también deben ser orientados.

¿Cómo prevenir la enfermedad renal en mujeres gestantes y futuras madres?

Para las futuras madres y mujeres gestantes se debe estar atento al uso de medicamentos como los AINES ( antiinflamatorio no esteroideo), drogas ilícitas, sobrepeso / obesidad y síndrome metabólico, dislipidemia, nutrición de la futura madre, enfermedades en la futura madre (rubéola, toxoplasmosis, citomegalovirus, etc), asesoramiento genético, uso de ácido fólico, prohibición de fumar y de ingerir alcohol, prevención de la prematuridad, si es posible, detección precoz del crecimiento intrauterino retardado.

¿Cómo prevenir y detectar la enfermedad renal en el recién nacido?

En el recién nacido, especialmente los prematuros, prematuros extremos y  el lactante se debe estar atento a: enfoque adecuado y precoz de la sepsis neonatal: drogas nefrotóxicas: analgésicos como el ibuprofenos y antibióticos como gentamicina, amikasina y vancomicina entre los más utilizados que deben ser utilizados racionalmente, cuidado con el uso de sustancias de contraste en las imágenes, atención para el diagnóstico de injuria renal aguda, para hipovolemia y shock con reposición rápida y mantenimiento de volumen, uso de drogas en la madre lactante, estímulo a la lactancia materna, nutrición del lactante, atención al tabaco pasivo, cuidado con la ganancia de peso rápido (“catch up”) post-natal.

¿Cómo prevenir y detectar la enfermedad renal en niños, niñas y adolescentes?

Para el control de niños, niñas y adolescentes se debe prestar atención a: prevención de sobrepeso / obesidad y dislipidemias, práctica de una alimentación sana y actividad física, restricción de tabaco y alcohol.

Para que esto ocurra efectivamente, es necesario la concientización y la participación de los profesionales de salud (pediatras y otros), de los padres, de la escuela y de toda comunidad. Es importante saber que los patrones alimenticios se establecen en los dos primeros años de vida, es decir, período cuando se crea el paladar. Médicos y otros profesionales de la salud, padres o cuidadores, escuelas y guarderías deben orientar a la familia y los niños y deben ser ejemplos.

¿Cuál es la población pediátrica en riesgo?

  • Historia familiar de enfermedad renal crónica u otra enfermedad renal genética, hipertensión, diabetes y enfermedad cardiovascular.
  • Los recién nacidos de bajo peso y prematuros, especialmente prematuros extremos, con historia de larga permanencia hospitalaria en el período neonatal.
  • Displasia o hipoplasia renal y malformaciones congénitas del tracto urinario (hidronefrosis prenatal incluída).
  • Historia de tumores, traumas medulares y vejiga neurogénica (especialmente los portadores de mielomeningocele) y disfunción del tracto urinario inferior, principalmente si hay infección del tracto urinario (ITU) febril recurrente.
  • Historia previa del síndrome hemolítico-urémico.
  • Historia previa de glomerulopatías.
  • Niños y niñas con sobrepeso / obesidad.

La prevención de enfermedades renales comienza antes del embarazo, durante el embarazo y durante toda la infancia. Somos todos responsables: los médicos, los padres, los cuidadores, las escuelas, las guarderías y la comunidad.

*Nota realizada con información aportada por los servicios de Urología y Nefrología del Hospital Garrahan.