En la Semana Mundial de la Lactancia materna, la licenciada María Florencia Spirito, especialista en nutrición pediátrica del Área de alimentación del Hospital Garrahan, habla sobre la lactancia materna como “un derecho de la familia y una responsabilidad de toda la sociedad para su promoción, acompañamiento y facilidad de acceso”. Spirito remarca la importancia de la alimentación con la leche humana en niños de hasta dos años de vida o más, por ser “el mejor alimento, natural, que aporta todos los nutrientes que el bebé necesita, además de transmitirle defensas», por sus componentes inmunológicos” además de fortalecer el vínculo afectivo madre-hijo/a.

La leche materna es el mejor alimento para un bebé, previene enfermedades, y beneficia a la madre, al niño y a la sociedad. Es inocua, contiene anticuerpos que protegen a niños y niñas de las enfermedades más frecuentes en la infancia y previene la diarrea y neumonía, las dos causas principales de mortalidad infantil en el mundo.

Un nuevo informe de la OMS, UNICEF y la Red Internacional de Grupos pro Alimentación Infantil (IBFAN) revela que los bebés alimentados exclusivamente con leche materna presentan una mortalidad 14 veces menor que los que no reciben esa alimentación. Sin embargo, en la actualidad solo el 41% de los lactantes menores de 6 meses reciben lactancia materna exclusiva. «La comercialización inapropiada de sucedáneos de la leche materna continúa socavando los esfuerzos por mejorar las tasas de lactancia materna, y la crisis de la COVID-19 agrava la amenaza», asegura el informe.
Los datos actuales indican que es poco probable que la COVID-19 pueda transmitirse a través del amamantamiento o de la administración de leche materna extraída de una mujer con sospecha o confirmación de haber contraído la enfermedad. Los numerosos beneficios de la lactancia materna superan con creces los posibles riesgos de enfermedad asociados al coronavirus. 

¿La lactancia materna es un derecho adquirido?

Sí, por supuesto. La lactancia materna es un derecho de la familia, no solo de la mamá y del bebé. Además, es nuestra responsabilidad, como sociedad, involucrarnos en su promoción, acompañamiento y facilidad de acceso. Todos necesitamos sumar para que la alimentación natural de los bebés, como lo es la leche humana, sea un derecho universal y para generar las condiciones que garanticen que toda mujer pueda acceder a amantar, independientemente de su condiciones laborales o económicas.

“El calostro es la primera leche que produce la madre inmediatamente después del parto y se considera una vacuna natural”

¿Por qué es importante la lactancia materna para el bebé, niño o niña?

Los dos primeros años de vida, los primeros mil días, es una etapa de suma importancia para el desarrollo psicofísico del niño o niña. La alimentación con leche humana es natural, es la que todo bebé necesita recibir y resulta el mejor alimento, elaborado por la madre, con todos los nutrientes necesarios. Además, es de absorción fácil para el o la bebé y resulta el mejor alimento, natural, que aporta todos los nutrientes que el bebé necesita, además de transmitirle ` defensas ´, por sus componentes inmunológicos. La lactancia materna se recomienda en forma exclusiva hasta los 6 meses de vida del bebé y complementada con alimentos adecuados hasta los dos años, o más.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1 al 7 de agosto, ¿podemos resaltar los beneficios que aporta amamantar?

Dentro de sus múltiples beneficios para la salud del bebé, la lactancia materna lo previene de infecciones respiratorias, gastrointestinales, de enfermedades que pueden darse más a largo plazo y en la mujer disminuye el riesgo de ciertos cánceres.

Además de estar siempre disponible y ser económico, la lactancia materna fortalece el vínculo entre madre e hijo, colabora en una relación más saludable entre ambos y transversalmente representa menor ausentismo en los trabajos, por estar saludables.

¿Qué se puede hacer para ayudar a fomentar la lactancia materna?

Empezar a involucrarnos todos. Desde el equipo de salud estamos más en contacto con la madre y el bebé, pero hay que naturalizar la lactancia materna en la sociedad. Tenemos que lograr que la madre no sienta que está incomodando a nadie, que pueda  ejercer sus derechos laborales, cumplir con su licencia por maternidad, la reducción de horario por amamantar. Además, hay que garantizar que la mujer lactante tenga en su lugar de trabajo un espacio donde poder extraerse leche. Todos estos puntos son estrategias que fomentan la visibilidad de la lactancia materna como un hecho natural, disponible y accesible para todos.

Además, la pareja de la mujer lactante debe involucrarse, acompañar desde el decir y el hacer, por ejemplo, desde la distribución de las tareas hogareñas.

“Los recién nacidos a los que se amamanta dentro de la primera hora después del parto tienen más probabilidades de sobrevivir”.

¿Cuál es el lema este año de la “Semana Mundial de la Lactancia Materna”?

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, auspiciada por la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA), en coordinación con la OMS y UNICEF. destinada a fomentar la lactancia materna o natural y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. Este año, brega por una lactancia materna que contribuye a un mundo más sustentable. Justamente de lo que estamos hablando, plantea la diferencia entre una alimentación artificial, como por ejemplo, los gastos e insumos utilizados (agua, paquete, sustancias) en comparación con la leche materna, que no tiene desechos: Es disponible y sustentable.

Mitos de la lactancia materna que no debes creer:

  • Las madres que tienen pechos pequeños no producen suficiente leche. Es mito. La producción de leche no depende del tamaño de los pechos, sino de la estimulación de la glándula mamaria que hace el bebé con la succión. Toda mujer puede producir suficiente leche para alimentar a su bebé.
  • Algunas mujeres producen leche aguada. Es mito. No existe la leche materna aguada. La composición de la leche humana va modificándose a lo largo de la toma. Al comienzo, tiene más contenido acuoso y esto hace que el bebé sacie su sed y por eso puede tener un color más transparente. Al final de la toma, es mayor el contenido graso que es lo que le da saciedad al bebé y es una de las razones por las cuales es importante vaciar el pecho en cada toma.
  • Hay que darle una mamadera al bebé a la noche para «guardar» leche para la mañana. Es mito. Todo lo contrario, el estímulo de producción de leche es el vaciado del pecho. Entonces, la succión frecuente es lo que va a lograr que haya más producción de leche. Dar un biberón a la noche puede interferir con la producción de leche de la madre.
  • La madre que está amamantando no puede consumir gaseosas o hay alimentos que debe evitar. Es mito. Las gaseosas y los alimentos que consume la madre no repercuten en mayores gases o dolor de panza en el bebé. Es importante que la madre realice una alimentación variada y completa y se recomienda no consumir alcohol.
  • Hay que amamantar al bebé cada tres horas. Es mito. La lactancia no tiene tiempos y horarios. Por el contrario, es importante que la alimentación del bebé sea a libre demanda, respetando el hambre del bebé. La alimentación a libre demanda permite un crecimiento adecuado de los bebés y es el mejor estímulo de producción. Sin tiempos ni horarios fijos.