Los riesgos de inhalar el gas son muy graves para todas las personas, especialmente para los niños y es una intoxicación que hasta puede causar la muerte.

Dado que todos los casos son evitables, es fundamental tomar las medidas de prevención necesarias.

Las más importantes son: – Mantener bien ventilados los ambientes cerrados – No dormir con artefactos de calefacción a carbón, leña o gas encendidos – Controlar periódicamente las instalaciones y aparatos de calefacción.