El aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado en Argentina y en gran parte del mundo para hacer frente al coronavirus puede generar mayor ansiedad y dificultades para los niños, niñas y adolescentes que sufren alguna condición del espectro autista.

Justamente, en la conferencia de ayer donde el presidente Alberto Fernández, anunció la extensión de la cuarentena hasta el 26 de abril, se planteó este dilema. “Estamos analizando permitir la salida de personas discapacitadas, sólo dentro de los límites próximos a sus domicilios. Esto incluye a las personas autistas, un reclamo constante en este tiempo”, anunció.

Mientras las familias esperan que se defina si esta excepción será posible y de qué forma podría implementarse sin poner en riesgo la salud de niños y niñas ni de la sociedad, en Portal Garrahan entrevistamos a la licenciada en psicología y especialista en autismo, María Victoria Ruggieri.

Acá, la entrevista:

¿Cuál es la situación de los niños y niñas con autismo en cuarentena?

La situación actual de niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en la cuarentena es mucho mas delicada de lo que uno puede imaginar. Los niños con TEA o riesgo de padecerlo muchas veces no cuentan con las herramientas necesarias para afrontar este momento de aislamiento.

Generalmente son niños que tienen rutinas relacionadas con sus terapias y escuela, aparte de sus actividades fuera del hogar que ayudan a su bienestar físico y psíquico.

Se hace incomprensible para muchos niños y niñas con esta condición el porqué, de un día para el otro, sin anticipación, ni previo aviso, dejaron de realizar todas sus actividades y están todo el tiempo en sus casas con su familia nuclear.

Les resulta muy difícil no cumplir con sus obligaciones y no ver a quienes los ayudan día a día con sus dificultades. Se encuentran con mucho tiempo libre durante el cual no saben qué actividades realizar y cómo organizarse pudiendo generar momentos de mucha angustia, conductas disruptivas, conductas de autoagresión, así como también, agresión a sus seres queridos, teniendo regresiones y exacerbando conductas estereotipadas y repetitivas.

¿Por qué es tan difícil este cambio abrupto en sus rutinas?

Los niños/as con TEA tienen una estructura cerebral mucho mas rígida e inflexible que un niño/a con un desarrollo típico. Es por esto que ,en este momento, se encuentran desorientados.

Los chicos/as con esta condición necesitan un orden en su vida para tolerar lo que sucede a su alrededor, así como también para bajar su ansiedad e incertidumbre.

Esta es una situación nueva para todo el mundo, la cual nadie, ni adultos, ni niños, estábamos preparados a vivenciar. Muchísimo menos, entonces, niños y niñas que necesitan de una estructura de acompañamiento y actividades, que les permiten vivir una vida un poco mas ordenada y convencional. Este momento de crisis genera en un niño/a con estas dificultades un estrés mucho mayor del que uno puede imaginar.

¿Qué se puede hacer en casa para ayudar a niños y niñas con TEA?

Es importante que madres y padres intenten a través de historias sociales e imágenes explicar a sus hijos qué es lo que está ocurriendo. Se deben usar palabras sencillas y términos comprensibles para que logren entender la realidad que les toca vivir. Es indispensable que les organicen -dentro de las posibilidades de cada uno- una rutina con agendas visuales y cronogramas de las actividades que realizarán en el día. Que les muestren día a día un calendario de cuántos días faltan para terminar con la cuarentena y cuántos días van transcurriendo.

¿Qué actividades recomendadas los ayudarían y podrían realizarse junto a los adultos?

Es necesario que los niños/as desgasten energía y realicen actividad física por lo menos 45 minutos por día. Esto se puede realizar dentro de la casa con circuitos de actividades de motricidad gruesa, así como también pequeñas carreras, subir y bajar las escaleras del edificio, si no tienen patio o jardín, o ir a la cochera a andar en bicicleta o monopatín.

Las escuelas están enviando actividades para los niños/as. Es importante que madres y padres ayuden a sus hijos/as a realizarlas, pero que no los presionen ya que están acostumbrados a realizarlas con maestras de apoyo o psicopedagogas aparte de sus maestras de curso. Por esto es fundamental que se comuniquen diariamente con las terapeutas y pedir pautas para realizar estas actividades de una forma mas divertida y flexible.

Es el momento indicado para utilizar mucho los reforzadores positivos o premios cuando hacen las cosas bien, así se eleva su autoestima y les aumentan las ganas de realizar conductas positivas. Podemos utilizar la economía de fichas para los más grandes y las caritas lindas y tristes con los más chiquitos y evaluar la conducta de la semana y generar premios de acuerdo a ésta.

Los niños/as con TEA tienen dificultades con sus relaciones sociales y por esto es importante que intentemos durante esta cuarentena seguir con los vínculos y realizar video llamadas con amigos del colegio, familiares y terapeutas.

¿Cómo aliviar el estrés y ansiedad que puede producirles el encierro? 

En primer lugar, debemos recordar siempre que son niños. Muchas veces estos pequeños no saben cómo jugar y por eso desarrollan conductas repetitivas. Debemos estar atentos a jugar con ellos y a enseñarles a establecer juegos. Debemos pasar tiempo con ellos indagando sus intereses e intentando que estos crezcan cada día más.

Es muy importante tener el ambiente ordenado ya que esto les ordena también su cerebro, reduce el estrés, mejora su atención, motiva el aprendizaje y ayuda a permanecer más tiempo en las actividades pautadas. Debemos intentar anticiparles las actividades y generar momentos de descanso con sus actividades o juegos preferidos.

No es bueno tener todos los juguetes a mano, sino que debemos dejar algunos a disposición y otros esconderlos para intercambiarlos en unos días y generarles sorpresa y que tengan nuevamente ganas de usarlos.

¿Cómo asegurarnos de que se encuentran bien?

Dependiendo de la edad y su nivel cognitivo uno puede preguntarles o mostrarles imágenes de emociones y sentimientos para que logre expresarnos cómo se siente.

Muchas veces sirve hablar nosotros de cómo nos sentimos para que ellos puedan entender lo que les esta ocurriendo.

Es importante que veamos si su estado anímico cambió abruptamente o logra estar estable a pesar de las circunstancias. Tenemos que estar atentos a los cambios conductuales y saber responder consistentemente ante las conductas disruptivas y no deseadas.

Para lograr esto las madres y padres deben estar constantemente en comunicación con las terapeutas conductuales para que les brinden la ayuda necesaria.