En el Día Mundial de la Alimentación, hablamos con la Mg. Sandra Blasi y las Lic. Mariana Raspini y Clarisa Vezzani, del Área de Alimentación del Hospital Garrahan, para aprender más sobre nutrición y la importancia de la buena alimentación durante la niñez y la adolescencia, sobre todo en el contexto de pandemia.

Portal Garrahan: ¿Cómo evitar los excesos alimenticios en cuarentena?

Una alimentación saludable es muy importante durante la pandemia de COVID-19. Lo que comemos y bebemos puede afectar a la capacidad de nuestro organismo para prevenir y combatir las infecciones y para recuperarse de ellas.

Aunque ningún alimento ni suplemento dietético puede prevenir ni curar el COVID-19, una alimentación saludable es importante para el buen funcionamiento del sistema inmunitario. En el caso de los bebés, una alimentación saludable sostiene la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida, con la introducción gradual de alimentos nutritivos y seguros, como complemento de la leche materna desde los 6 meses hasta los 2 años, y que el niño comparta la mesa familiar. En los niños pequeños, una alimentación sana y equilibrada es esencial para el crecimiento y el desarrollo.

La alimentación y nutrición adecuadas también pueden reducir la probabilidad de aparición de otros problemas de salud como la obesidad, las enfermedades del corazón, la diabetes y algunos tipos de cáncer.

En el caso de las personas mayores, puede ayudarles a llevar una vida más saludable y activa.

En el contexto del confinamiento es clave organizar la alimentación familiar. Para evitar excesos en cuanto a la alimentación en cuarentena, es necesario organizarse. Las rutinas nos ayudan a tener cierto orden en el comer, reduciendo el picoteo o consumo de alimentos fuera de las comidas principales. Prever lo que se vaya a consumir en casa también colabora en optimizar las compras, prefiriendo comidas sencillas de elaboración casera a productos ultra procesados o delivery de comidas rápidas.

Portal Garrahan: ¿Qué tipo de balance nutricional deben llevar  los chicos teniendo en cuenta que debido al aislamiento muchos vieron reducida o  suspendida la actividad física que realizan normalmente?

Respetar las señales de hambre y saciedad permite regular la ingesta de alimentos. En los bebés, practicar la lactancia materna. Ofrecer una alimentación completa, variada y saludable que incluya lácteos, vegetales, frutas, carnes magras, cereales y panificados, prefiriendo el agua a otro tipo de bebida y evitando excesos de alimentos ricos en grasas y azúcares.  Fomentar  y estimular el aumento de actividad física espontanea, que los desconecte de los dispositivos que ya no usan solo para actividades recreativas. Los adultos deben acompañar sumándose a la actividad física, generando beneficios para grandes y chicos.

«Aunque ningún alimento ni suplemento dietético puede prevenir ni curar el COVID-19, una alimentación saludable es importante para el buen funcionamiento del sistema inmunitario»

Portal Garrahan: ¿Qué tipo de alimentos es necesario evitar?

Más que evitar, es necesario reducir la compra y con ello la exposición a  aquellos alimentos o productos que no aportan los nutrientes necesarios para el crecimiento y de los cuales podamos prescindir, como las bebidas azucaradas, los jugos artificiales, productos de pastelería, golosinas y snacks ricos en azúcar, grasa y sal.

Portal Garrahan: ¿Cuál es la proporción de nutrientes que deben estar presentes en la alimentación de niños y adolescentes?

Más de los naturales y sencillos, menos de los elaborados y ultra procesados. Como mencionamos anteriormente, más vegetales y frutas, suficiente cantidad de proteínas proveniente de lácteos sin agregados de azucares y carnes magras de todo tipo, grasas de buena calidad como aceites, semillas y frutos secos, menos galletitas dulces, más agua.

Portal Garrahan: ¿Cómo evitar el sedentarismo en el contexto de la pandemia en el caso de los chicos?

El ejercicio físico regular es beneficioso para el cuerpo y la mente. Puede reducir la hipertensión, ayudar a controlar el peso y disminuir el riesgo de enfermedades del corazón, accidentes cerebro vasculares, diabetes de tipo 2 y distintas formas de cáncer, enfermedades todas ellas que pueden aumentar la vulnerabilidad al COVID-19.

El ejercicio también fortalece los huesos y músculos y aumenta el equilibrio, la flexibilidad y la forma física.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda los siguientes niveles de actividad física en función de la edad:

Bebés menores de 1 año

• Todos los bebés deben realizar ejercicio varias veces al día. En el caso de los bebés que aún no sean capaces de desplazarse por sí solos, esto implica permanecer tumbados boca abajo al menos 30 minutos (repartidos a lo largo del día, y siempre mientras estén despiertos).

Niños menores de 5 años

• Todos los niños pequeños deben realizar actividades físicas de cualquier nivel de intensidad durante al menos 180 minutos al día.

• Los niños de 3 a 4 años deben dedicar al menos 60 minutos de ese tiempo a actividades de intensidad moderada o alta.

Niños y adolescentes de 5 a 17 años

• Todos los niños y adolescentes deben practicar una actividad física de intensidad moderada o alta durante un mínimo de 60 minutos diarios.

• Al menos 3 días por semana, esto debe incluir actividades que fortalezcan los músculos y huesos.

• Hacer ejercicio durante más de 60 minutos diarios aporta beneficios adicionales para la salud.

Hacerse un tiempo para la actividad física y para actividades recreativas dentro de tantos horarios y obligaciones. En la medida que se pueda, priorizar actividades al aire libre, con los cuidados necesarios. Si es en casa, hacer pausas activas de 10 a 15 minutos,  idealmente 3 a 4 veces por día entre las distintas tareas y obligaciones escolares. Bailar, saltar a la soga, colaborar en las tareas domésticas, jugar a la rayuela, saltar almohadones, buscar tesoros escondidos, son algunas opciones para implementar para incentivar el movimiento.