Beatriz Resnik, coordinadora de Relaciones Institucionales de Fundación Garrahan, nos cuenta en esta entrevista la historia y la importancia de Casa Garrahan en el 23 Aniversario de su inauguración.

¿Cómo definirías Casa Garrahan?

Casa Garrahan es un lugar que brinda alojamiento a pacientes ambulatorios junto a sus mamis provenientes del interior. Es un “hogar lejos de su hogar”. Totalmente gratuito. En Casa Garrahan, las familias encuentran contención, amor y amigos ante la difícil situación que están viviendo.

¿Cómo surgió la idea de esta casa? 

La idea surgió porque muchos pacientes que vivían lejos de la Ciudad de Buenos Aires no regresaban a continuar sus tratamientos o controles por lo que significaba para ellos trasladarse hasta aquí. Y si lo hacían muchas veces terminaban ocupando una cama en el Hospital cuando no era necesario, con el riesgo que ello suponía.
Por ello, las autoridades de Fundación Garrahan y Hospital Garrahan pensaron en esta solución para que sin costo alguno pudieran estar en una casa cerca de los tres hospitales pediátricos más importantes y poder vivir como en su casa. Pudimos lograr este sueño gracias a las donaciones de diferentes empresas y particulares que entendieron y acompañaron nuestro proyecto.

¿Existía algo similar en ese momento en Argentina?

Casa Garrahan fue la primera experiencia de este tipo en Argentina. Su éxito se demuestra que actualmente el modelo se replica en distintas provincias y ciudades del país.

¿Recordás las primeras historias de las mamás que se alojaron?

Tenemos muchas historias que nos emocionan y nos ayudan a seguir adelante todos los días con este hermoso trabajo. Recuerdo muy bien la historia de Josué: en ese momento tenía 9 años, venía de Jujuy y fue uno de los primeros en llegar a Casa Garrahan. Su mama, una maestra jujeña, viajó a Buenos Aires para tratar su difícil patología y se quedaron mucho tiempo en la Casa.

Hoy, después de 23 años, todavía nos visita con su familia para agradecer la contención y los momentos de alegría que pasó en los años que estuvo mientras duró su tratamiento.

Otra historia que siempre recuerdo con mucho amor es la de Ramiro, un nene de Lincoln, en la provincia de Buenos Aires. Tenía 2 añitos cuando llegó, tuvo varios tratamientos y pasó mucho tiempo en la casa. A los 12 años partió. Ya hace 6 años de eso y su familia nos sigue agradeciendo por todas las sonrisas que Ramiro tenía cuando estaba junto a nosotros.

Y cada Nochebuena que pasamos en Casa Garrahan, tratando de que todas las familias estén acompañadas, con alegría, música y regalos para nenes y nenas en esa fecha tan especial, donde estar lejos de la casa puede ser más difícil.

¿Qué devolución reciben de las familias?

En pocas palabras siempre están agradecidos y con una sonrisa, brindan. Cuando tienen que regresar para continuar un tratamiento llegan corriendo a abrazarnos. Es mucho más lo que nosotros nos llevamos en el corazón que cualquier cosa que podamos darles. El amor y la felicidad de los niños nos hace felices, poder darles un hogar en un momento tan difícil, quizá el más difícil de sus vidas.

¿Por qué es importante que exista un lugar así para un hospital de niños?

Es muy importante para el Hospital porque pueden resolver que las camas estén disponibles para la internación de los pacientes que así lo requieran y que los niños y niñas que viven muy lejos pero necesitan un tratamiento ambulatorio o controles pueden tenerlos sin estar internados en el Hospital, pero contenidos por la institución de Fundación Garrahan, a través de la Casa y del contacto permanente con la Dirección de Atención al Paciente, el Servicio Social y las autoridades hospitalarias. También desde el punto económico del costo que tiene una cama hospitalaria es fundamental la función de Casa Garrahan.

Y, sobre todas las cosas, para los chicos y sus mamás encuentran una hogar, un ambiente amigable , juegos, amigos y mucho pero mucho amor.

Casa Garrahan

Casa Garrahan fue fundada el 25 de marzo de 1997 bajo la premisa de brindar un hogar a niños y niñas, acompañados por sus mamás, que residen a más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y siguen tratamientos ambulatorios, largos y complejos, por los que requieren estar cerca del Hospital Garrahan. Por año, unos 1200 niños y niñas son alojados en la Casa.

Casa Garraha cuenta con 43 habitaciones con baño privado, lavadero, patios de juegos, amplias cocinas, sala de estar, juegos y computación, biblioteca, talleres educativos y espacio de formación. Los pacientes alojados y sus madres realizan talleres y cursos de promoción de la salud y formación en diversas actividades, además de poder participar de diferentes espacios de contención y recreación.