Con una buena planificación, es posible diseñar cenas y almuerzos saludables para las fiestas, evitando los atracones y el exceso de grasas saturadas y azúcares, que son perjudiciales para el organismo, especialmente en los niños pequeños. En esta nota, te contamos qué tipos de alimentos es conveniente evitar.

Las últimas semanas del año son días de encuentros y celebraciones que suelen estar acompañados de abundantes comidas e incontables brindis. Entradas variadas, más de un plato principal, postre, mesa dulce habitualmente conforman un menú que termina en una resaca indeseada de la que nos cuesta salir durante las Fiestas.

Si lo que elegimos es pasarla bien, es recomendable tener en cuenta algunos consejos realizados por el Ministerio de Salud que ayudarán a los chicos a no sufrir malestares durante los festejos.

1. Platos ricos, frescos y variados

Lo mejor a la hora de pensar el menú de las Fiestas es optar por una opción más liviana que incluya carnes magras de vaca, cerdo, pollo o pescado, con salsas que estén hechas a base de queso blanco descremado, hierbas, yogur, mostaza o aderezos bajos en calorías. Lo más recomendable es que sean cocciones a la parrilla o al horno para evitar las frituras.

Las ensaladas son una buena alternativa para días en los que el calor se siente. Es una gran oportunidad para sumar a los platos verduras de todos los colores, combinadas con frutas secas o de estación, aceitunas y diversas especias.

A la hora del postre, es preferible evitar las cremas pesadas y optar por platos de frutas, yogur o helados bajos en calorías. En lugar del tradicional pan dulce, siempre es mejor consumir solo las almendras o nueces.

2. Beber mucho agua y moderar el consumo de bebidas azucaradas

Las altas temperaturas sumadas al consumo de más comida que la habitual en las Fiestas provoca que tengamos más sed y recurramos a brindar una y otra vez. Por eso, para mantener el espíritu alegre sin que las bebidas azucaradas pasen factura es recomendable tomar mucha agua durante el día y con la cena.

3. No saltear ninguna comida para evitar atracones

Llegar a la cena con el estómago vacío es un error frecuente. Para evitar atracones, es importante hacer las cuatro comidas diarias recomendadas y colaciones entre cada una de ellas. Es la única manera de evitar tener un hambre voraz a la cena.

4. Porciones chicas

Lo mejor es comer de todo, pero de manera consciente y en pequeñas porciones. Así los chicos no se quedan con las ganas y el paladar disfrutará del festín de sabores.

5. En lugar de sal, utilizar condimentos

El ajo, la cebolla, la pimienta negra, el orégano, el comino, el jengibre son solo alguna de las tantas alternativas que le aportan mucho sabor a la comida sin tener que recurrir a la sal. Evitar el consumo de sodio ayudará a no sentirse hinchado o que suba la presión arterial.

6. Respetar la cadena de frío de los alimentos

No solo hay que considerar que no haya un consumo excesivo de calorías durante las Fiestas. También es importante que los alimentos que vayan a ser ingeridos hayan sido manipulados y conservados de manera correcta para prevenir la proliferación de bacterias.

Es recomendable que la carne picada sea procesada en el momento y consumida de inmediato, ya que se altera más rápido que una pieza de carne entera.

En caso de optar por comida hecha, tener en cuenta que no haya estado a temperatura ambiente.

Otro punto a tener en cuenta es conservar por separado las carnes, aves y pescados para que no se registre contaminación cruzada.

7. Mantener la higiene a la hora de cocinar

Cocinar para la familia y los amigos es una gran responsabilidad. Deseamos que todos estén contentos y, sobre todo, nadie resulte afectado por lo ingerido. Por eso, es importante lavarse con agua y jabón las manos antes de tocar los alimentos y utilizar distintos utensilios para manipular los alimentos crudos y los cocidos para evitar la contaminación cruzada.

Ante cualquier síntoma de diarrea o náuseas, consultar a un equipo médico.

Fuente: OSPAT