La diarrea es el aumento de la cantidad de deposiciones que, a su vez, se presentan en forma mucho más líquidas que lo habitual. Es importante saber que la gastroenteritis aguda o diarrea es una enfermedad del tubo digestivo producida por microbios.

¿Cómo se presenta la diarrea?

Los síntomas de la diarrea son fiebre, vómitos, decaimiento o falta de apetito.

¿Qué la produce?

La diarrea puede ser causada por diferentes bacterias, virus o parásitos.

¿Quiénes pueden sufrir esta enfermedad?

Todas las personas pueden sufrir diarrea. Pero hay grupos más vulnerables donde los cuadros pueden ser más graves:

  • Los menores de 24 meses.
  • Los niños/as desnutridos.
  • Los niños/as alimentados con fórmula láctea.

¿Cómo se contagia?

  • Falta de agua potable.
  • Contaminación del agua.
  • Alimentos mal lavados o contaminados.
  • Falta de higiene / Falta de lavado de manos.

¿Cómo se previene?

  • Lactancia materna exclusiva en menores de 6 meses.
  • Preparación de la leche en polvo únicamente con agua previamente hervida. Y preparándola en el momento de tomarla.
  • Lavado de manos frecuente: después de ir al baño, antes y después del cambio de pañales, antes de preparar alimentos.
  • Higiene estricta del biberón que utiliza el bebé. La mamadera debe hervirse después de cada toma.
  • No guardar restos de leche.

¿Qué le pasa al niño/a cuando se enferma con diarrea?

  • Llanto sin lágrimas.
  • Boca seca.
  • No moja el pañal durante seis horas.
  • Deposiciones frecuentes y líquidas, con mal olor.
  • Ojos hundidos. Irritable.
  • Aumento de la temperatura. Vómitos.
  • Al pellizcar la piel en la zona del abdomen, se hace un pliegue que cuesta volver a su normalidad.
  • No se despierta para alimentarse.

Lo más importante es evitar la deshidratación. Pero ¿cómo hacemos?

Concurriendo al pediatra, centro asistencial u hospital más cercano ante el reconocimiento de signos de alarma. Allí evaluarán si el niño o niña debe internarse e indicarán el tratamiento.

Concurrir al pediatra ante síntomas de diarrea es muy importante para su tratamiento y evitar la deshidratación del bebé.

*Esta nota fue realizada con información provista en el cuadernillo para las familias producido por el Área de Terapia Intensiva Neonatal del Hospital Garrahan.