Los niños y niñas, sobre todo los más chiquitos, deben ser cuidados especialmente durante los días de bajas temperaturas. Los pediatras del Hospital Garrahan recuerdan la importancia del abrigo adecuado, no exponerlos al humo de tabaco ni a cambios bruscos de temperatura.

Abrigarse bien y en capas

Frente a la ola de frío polar que atraviesa el país y continuará durante los próximos días, es necesario prestar especial atención a que bebés, niñas y niños estén abrigados en la forma adecuada para atravesar, enfermándose lo menos posible, los días más fríos del invierno. En este sentido, se destaca la importancia de la forma de vestir a los más chicos, usando la técnica de vestirse por capas, como una cebolla.

“Aunque parezcan consejos que toda madre y padre conoce es necesario recordar, como pediatras, que los nenes y nenas deben estar bien abrigados frente al frío, pero en capas que puedan quitarse de forma práctica. Esto evita tener cambios de temperaturas muy bruscos, por ejemplo, entrando a la casa después de jugar o si se va a pasear. Pasar del frío extremo a mucho calor predispone a enfermarse”, destacó el coordinador general de guardia del Garrahan, Luis Urrutia.

“La técnica de vestirse por capas consiste en contar con una capa interna en contacto directo con el cuerpo, una media para mantener el calor corporal generado y una externa para protegernos de la inclemencia del clima como la lluvia y la nieve” aclaró Urrutia y explicó que la importancia de esto es poder adaptarse a los cambios de temperatura sin que resulten tan bruscos.

Como una cebolla. Es importante que los nenes puedan quitarse una capa de ropa si tienen calor y ponerla si tienen frío, de forma simple y rápida. Además, sumar gorro y bufanda.

¡Cuidado con la calefacción!

La pediatra Marisa Gaioli resaltó que “cuando hace tanto frío es el momento donde mayor cuidado hay que tener con los aparatos de calefacción porque si no se encuentran funcionando correctamente pueden producir monóxido de carbono, el cual, a su vez, produce un alto grado de enfermedad y mortalidad”.

Las medidas de prevención para tener una calefacción segura son:

  • El color de la llama de los artefactos que funcionen a gas deben tener llama azul, si es naranja hay producción de monóxido. Si esto ocurre, no encender ese aparato hasta que sea controlado por un gasista matriculado.
  • Los aparatos para calefaccionar deben mantenerse apagados mientras se duerma o esté ausente.
  • En caso de utilizar equipos de calefacción a leña estos deben encenderse y apagarse fuera de la casa, al aire libre.
  • Cuando la calefacción se realiza con un artefacto a gas, leña, kerosene, carbón los ambientes deben permanecer ventilados, abriendo las puertas y ventanas por lo menos 10-15 cm. Es preferible abrigarse bien con ropa dentro de la casa.
  • Mantener los equipos de calefacción alejados de objetos que puedan incendiarse como muebles, cortinas y frazadas. Nunca cubrir equipos de calefacción.
  • No dejar nunca a las niñas o niños sin supervisión en un ambiente con equipos de calefacción encendidos.
  • Evitar utilizar estufas cuyo cable se encuentren en mal estado.
  • No secar ropa sobre los aparatos para calefaccionar.
  • Humidificar los ambientes. Todos los medios para calefaccionar secan el ambiente y por ende las mucosas nasal y bucal generando tos seca y dolor de garganta .
Controlar los aparatos de calefacción todos los inviernos previene accidentes con monóxido de carbono.

Vacunarse contra la gripe

Si hay aún no se aplicó la vacuna contra la gripe, todavía se está a tiempo de hacerlo. La vacuna antigripal deberá aplicarse en aquellos que aún no han sido inmunizados, en especial: grupos con riesgo de complicaciones con la gripe como: niños y niñas con edades entre 6 meses y 2 años, embarazadas, mayores de 65 años, personas con factores de riesgo como enfermedades pulmonares, cardíacas, asma, alteraciones de la inmunidad (problemas de defensas), diabéticos, enfermedades neurológicas, genéticas, obesos, insuficiencia renal.

La vacunación antigripal debe aplicarse en el otoño para generar las defensas necesarias para afrontar los virus respiratorios. Pero si no se hizo, es importante hacerlo ahora.

Humidificar e hidratar

Humidificar los ambientes. Todos los medios para calefaccionar secan el ambiente y por ende las mucosas nasal y bucal generando tos seca y dolor de garganta. Para hacerlo se puede usar un vaporizador -que se compra en las farmacias- o colocar un par de recipientes con agua común tibia en el cuarto para la noche, que deberá recambiarse cada día . También es importante ventilar los ambientes una o dos veces al día.

Hidratar a los niños y niñas. Por más que sea invierno y no tengan tanta sed es muy importante ofrecer agua a niñas y niños, varias veces al día, para que se mantengan bien hidratados. En los más chiquitos es fundamental mantener la lactancia materna.