Aunque con personal disminuido y con profesionales que iban y venían por contagio viral, el servicio de Kinesiología del Hospital  de Pediatría Prof. Dr. Juan Pedro Garrahan se puso la responsabilidad y el compromiso al hombro. En esta entrevista, Gustavo Olguín, Jefe del Servicio de Kinesiología del Hospital, nos cuenta sobre el rol clave del kinesiólogo en el contexto de la pandemia. “Somos uno de los servicios más transversales del hospital y uno de los más expuestos al paciente crítico con Covid, hemos compartido actividad con la mayoría de los servicios asistenciales y creo que la pandemia le ha dado una mayor visibilidad al rol del kinesiólogo especialmente en áreas críticas”, expresó el especialista.

“En lo personal no puedo estar más orgulloso de cada uno de los kinesiólogos de mi servicio”. Lic. Gustavo Olguin.

Lic. Olguín, teniendo en cuenta la importancia del trabajo del kinesiólogo en el marco de esta pandemia, ¿qué podría opinar al respecto?

La pandemia le ha dado mayor visibilidad al rol que el kinesiólogo cumple en el día a día, dentro del equipo multidisciplinario, sobre todo en las áreas críticas, donde el trabajo a realizar requiere la acción coordinada del equipo de atención.

¿Qué sucede con la exposición viral en este sentido?

Sabemos que la exposición viral ha sido y es mayor que en otras áreas, sobre todo del paciente que requiere ser colocado en ventilación mecánica,  que genera mayor aerosolización de partículas potencialmente contagiosas… por lo tanto, esto significa que el personal de salud que trabaja en esas áreas pudiese tener más impacto en el contagio, y por otro lado, que no se perdiera la mirada y el rol de rehabilitador que el kinesiólogo tiene, aún trabajando con pacientes realmente graves.

¿Cómo se están llevando a cabo los protocolos “anti-covid” pacientes que necesitan un seguimiento en su tratamiento kinesiológico?

Dentro del plan de contingencia que se debió armar, se tuvo que limitar la atención ambulatoria en el hospital, y dentro de esa población quedaron incluidos claramente los pacientes que debían tener seguimientos por su patología y su rehabilitación, con lo cual se armó desde el Servicio de Kinesiología el seguimiento de estos pacientes a través de teleasistencia con diferentes plataformas de videoconsultas.

¿Cómo se procedió en esos momentos?

Se comenzó lentamente a abrir agendas de pacientes ambulatorios con necesidades de rehabilitación, pero por el momento en forma acotada, y se sigue con teleasistencia a través de videollamadas.

“La pandemia le ha dado mayor visibilidad al rol que el kinesiólogo cumple en el día a día”

Teniendo en cuenta que mucha gente desconoce el trabajo del kinesiólogo en lo que se refiere a rehabilitación del sistema respiratorio y limpieza del mismo, ¿podría explicar en qué consiste el desarrollo de técnicas específicas para el cumplimiento de este propósito?

Existen una variedad de patologías que afectan al sistema respiratorio, y muchas veces requieren asistencia de los kinesiólogos para mejorar su función, estén o no conectados a un ventilador mecánico. Dentro de esas afecciones están las que producen un aumento de secreciones pulmonares que requieren de acciones específicas que nosotros llamamos técnicas de higiene bronquial, porque ese aumento puede provocar un empeoramiento de la función respiratoria. Estas técnicas pueden ser aplicadas a través del uso de dispositivos mecánicos y también en forma manual, con el objetivo de mejorar esta función de “limpieza” pulmonar que “el pulmón perdió” y es una acción terapéutica exclusiva del kinesiólogo.

Centrándonos en el Hospital Garrahan, ¿han tenido casos de niños con Covid?

Si bien el impacto del Covid en la población pediátrica es menor que en los adultos, como lo veíamos de los reportes epidemiológicos de los países que ya habían sido afectados, nuestro hospital fue el que más pacientes con esta infección viral atendió en nuestro país, que hasta el 29 de noviembre se detectaron 451 casos, de los cuales 93 pacientes fueron derivados a otros hospitales, y  29 casos tuvieron necesidad de internación en áreas críticas, por la gravedad del cuadro.

¿Cómo se prepararon esas áreas?

Fueron preparadas especialmente para estos pacientes, que requirieron atención crítica desde todo punto de vista y el kinesiólogo no quedó exento a esto. La participación del kinesiólogo en cuidados críticos hoy es una parte vital en el engranaje de atención dentro del equipo multidisciplinar, con tareas realmente específicas y otras compartidas con todo el equipo, de médicos y enfermeros, y sobre todo en esta contingencia, esta labor compartida se vio más acentuada por la necesidad de cuidar a los pacientes y al mismo tiempo de cuidar al personal.

¿Cuáles fueron los resultados?

Los resultados muchas veces y sobre todo en cuidados críticos obedecen al estado del paciente y la enfermedad que amenaza su vida, y a veces a pesar de dar el 100% como profesionales no alcanza para preservar la vida. Pero estamos totalmente convencidos de que damos siempre todo lo que está al alcance de nosotros para cuidar y preservar la vida de cada niño que atendemos en el hospital, esperando siempre la mejor resolución.

“Sabemos que la exposición viral ha sido y es mayor que en otra área, sobre todo del paciente que requiere ser colocado en ventilación mecánica”

¿Cómo trabaja el kinesiólogo interdisciplinariamente con otros profesionales de la salud que también están asistiendo a pacientes con covid o problemas respiratorios similares, qué acciones lleva a cabo el kinesiólogo en este contexto?

Nosotros sabíamos que las acciones terapéuticas a tomar no iban a  ser diferentes a las que ya desarrollábamos de forma habitual; es decir, las habilidades ya las teníamos, pero nos enfrentamos a dos cuestiones a manejar, por un lado, que se debe trabajar con el equipo de protección personal (EPP) para minimizar el posible contagio a la exposición viral, sobre todo atendiendo pacientes con patología respiratoria, y trabajar en esas condiciones es algo realmente incómodo, limita los movimientos corporales, produce aumento de temperatura corporal, se empañan las antiparras de protección, a veces se puede sentir sofocación o falta de aire, por ejemplo.

Entonces…

Para tal fin se programaron desde la DADI y dentro del Servicio de Kinesiología, sesiones de entrenamiento de todo el personal para ir adecuándose al uso en situaciones simuladas, saber ponerse el Equipo de Protección Personal -EPP- y sobre todo sacárselo, que es donde se había visto mayor cantidad de contagios.

La segunda dificultad, y no menor, fue la ansiedad y los miedos por el desconocimiento del tipo de enfermedad que era, la sensación de estar trabajando y de contagiarse, el miedo a enfermarse y llevar la enfermedad a casa. De todos modos, ese miedo hizo también que el estado de alerta estuviera siempre presente y eso hizo que se minimizaran los errores y a medida que fueron pasando los días esa sensación de debilidad fue calmándose y entendimos que lo que debíamos hacer era tener siempre presente el cuidado de uno mismo y el de su compañero y entiendo que lo logramos, de  hecho, las bajas transitorias por contagio, fueron muy pocas y creemos que ninguna fue por algún paciente directamente.

“La participación del kinesiólogo en cuidados críticos hoy es una parte vital en el engranaje de atención”

¿Cómo se manejaron mentalmente con tanta presión?

Una forma de combatir esa sensación de incertidumbre era mantener la comunicación, algo que también fue un desafío. Somos un servicio muy grande que dejó de verse diariamente y eso hizo que se perdiera el contacto presencial entre pares, en ese sentido intentamos mantener una comunicación a través de encuentros por plataformas virtuales como Zoom, que nos sirvieron para saber cómo estábamos y si  teníamos alguna necesidad. También nos comunicábamos permanentemente a través de mensajería de WhatsApp y en algunos casos de forma telefónica, varias veces para acompañar a los que estaban en casa cumpliendo cuarentena e intentando siempre mantener una comunicación con el sentido de seguir unidos.

Más allá de las técnicas o terapias específicas que realiza el kinesiólogo para rehabilitación de un paciente con trastornos respiratorios, ¿por qué se dice que el rol del kinesiólogo es prioritario para disminuir los tiempos de hospitalización de pacientes con COVID?

Este postulado no es exclusivo del paciente Covid, sino que se hace extensivo a todo paciente que ingresa a un hospital y sobre todo a una unidad de cuidados críticos.

Está emparentado con el rol rehabilitador que tenemos, a pesar quizás de trabajar con pacientes muy graves, se sabe que los períodos prolongados de internación producen una debilidad muscular generalizada, y tal vez asociada a su enfermedad, entonces el ejercicio terapéutico está justamente focalizado en revertir esta situación y así los chicos puedan acceder más rápido al proceso de salida del hospital. En Cuidados Críticos, la idea de iniciar tempranamente los procesos de rehabilitación física, está también relacionada a una salida más rápida de la ventilación mecánica y también aumenta la posibilidad de que el paciente pase a una sala de cuidados intermedios anticipadamente.

¿Cuál es el rol de  los ejercicios respiratorios en este marco?

Estos son parte del arsenal con que el kinesiólogo cuenta dentro de las herramientas terapéuticas y deben estar debidamente indicados, dependiendo de la patología del paciente y del estado del paciente, sobre todo para que pueda realizar algún tipo de ejercicios respiratorios activos que le permita avanzar con su proceso de rehabilitación.

“La pandemia hizo que todo el hospital tuviera que reorganizarse en una nueva modalidad de atención”

¿Cuál es la importancia de desarrollar el vínculo kinesiólogo-paciente?

Siempre y cuando se pueda lograr un vínculo con el paciente, uno puede plantear con cierta seguridad los objetivos de tratamiento y que sean cumplidos, esto apunta a crear adherencia a lo que el kinesiólogo le proponga al paciente como tratamiento, y en concordancia con la familia, pero es obvio que la edad juega un papel muy importante y, por otro lado, el grado de criticidad de la patología.

¿Cuál es el rol del kinesiólogo ante un respirador artificial, desde dónde y hasta dónde llega su responsabilidad?

Hoy en día la actividad de un kinesiólogo en el área de cuidados críticos está muy relacionada con la ventilación mecánica. Esta herramienta terapéutica reemplaza una función vital de vida, que es la ventilación del paciente, que por alguna manera el paciente la tiene disminuida o abolida, el kinesiólogo tiene la obligación científica y profesional de saber porqué el paciente está conectado a un respirador, qué grado de dependencia tiene con el equipo, saber qué efectos le provoca y al mismo tiempo, debe saber realizar cambios de estrategias ventilatorias, de acuerdo con  los cambios que presenta la mejoría o la peoría de la enfermedad, que en concordancia con los médicos deberá realizar.

¿Cuál es la diferencia entre  ventilación mecánica y ventilación mecánica no invasiva?

La relación del kinesiólogo con la ventilación mecánica está estrechamente ligada a saber cuán confortable es para el paciente y de qué manera se puede trabajar progresivamente para retirar al paciente de la misma y de esa manera extubar al paciente para que recupere la función que ha perdido, ese proceso muchas veces puede ser prolongado, lo que requiere una vigilancia muy estrecha del paciente. Este tipo de ventilación puede ser invasiva,  porque en este caso, el médico utiliza un tubo que colocará en la vía aérea del paciente para poder administrarle las presiones de aire y oxígeno necesarias para cubrir las demandas del paciente, en este caso el paciente va a estar adaptado a esa modalidad, y recibirá cuidados de los integrantes del equipo interdisciplinario para lograr que en algún momento, cuando la patología que llevó al niño estar conectado al equipo lo permita, empezar el proceso de salida de la ventilación mecánica. Y por otro lado. existe la Ventilación Mecánica No Invasiva, que no requiere invadir la vía aérea del niño,y se hace a través de una máscara. En nuestro hospital,por ejemplo,  la colocación de la misma está  a cargo del kinesiólogo, habiendo también situaciones fuera de las áreas críticas que también usa esta modalidad y el kinesiólogo realiza la colocación y seguimiento de estos pacientes, dentro de su habitual actividad diaria.

“Durante esta pandemia se logró terminar diez trabajos de investigación”

Lic. Olguín, ¿desearía realizar alguna reflexión en este marco?

La pandemia hizo que todo el hospital tuviera que reorganizarse en una nueva modalidad de atención, el Servicio de Kinesiología obviamente no estuvo exento de eso, debimos armar un plan de contingencia totalmente flexible, el cual fuimos modificando según se contagiaran colegas, que por suerte no han sido tantos y además lo fuimos modificando a medida que la pandemia bajaba su agresividad.  En el día de hoy estamos cerca de retomar al 100% de actividad, pero aún falta, estamos esperando según el criterio también de las autoridades del hospital como se vayan desarrollando los casos y viendo también que es lo que sucede  en otros países.

Lo más restringido aún es la atención de los pacientes ambulatorios, siendo en gran medida atendidos en la forma por video consulta y algunos ya son citados al servicio, con estricto protocolo de aislamiento y por otro lado aun tenemos un 30% de colegas con licencia de riesgo que no sabemos cuándo regresarán y debemos darle prioridad al paciente internado.

Así y todo, con un personal disminuido, como en todas las áreas del hospital y con colegas que iban y venían por contagio viral, el servicio de kinesiología tomó el desafío con mucha responsabilidad y compromiso y no se dejó de atender a ningún paciente que lo requiriera, covid o no covid;  hemos sido uno de los servicios más expuestos al paciente crítico con covid, por otro lado hemos aprendido a trabajar más en equipo, internamente y con los demás servicios, pues somos uno de los servicios más transversales del hospital, compartiendo actividad con la mayoría de los servicios asistenciales y creo que la pandemia le ha dado una mayor visibilidad al rol del kinesiólogo, sobre todo en áreas críticas, donde su papel está emparentado con la criticidad del paciente, la toma de decisiones y respuestas rápidas y sin dejar de lado el rol rehabilitador y que nos permite tener una mirada holística del paciente, pensando en el paciente como un todo.

Algo muy interesante e importante para destacar fue que dentro de un año tan atípico, donde se cambiaron las reglas de juego en la atención de los pacientes, los profesionales del servicio siguieron su actividad no sólo de docencia con los profesionales en formación, sino que también siguieron con sus trabajos de investigación. Desde el año pasado habíamos iniciado un proceso de mejora para la producción científica en general, para tal fin contratamos un colega especialista en el tema y durante esta pandemia se logró terminar diez trabajos de investigación, algunos ya publicados en revistas indexadas, otros en vías de lo mismo y otros presentados en diferentes espacios científicos.

En lo personal no puedo estar más orgulloso de cada uno de los kinesiólogos de mi servicio, que aceptó este desafío con tanta profesionalidad y humanidad y pudo manejar situaciones nuevas y a veces angustiantes, pero que, en el recuento final, estoy más que convencido que han realizado un gran trabajo y sé que no sólo han crecido como profesionales sino como seres humanos, que saben ver las necesidades de sus compañeros, han tenido y tienen una gran pertenencia por el servicio, por el hospital y en definitiva, avanzan en un objetivo común que es el cuidado del paciente, cada uno cumpliendo su función, algunos más administrativas que otros, algunos desde sus casa apoyando la tarea administrativa, y educacional y otros, la mayoría en el área asistencial.