Por Dr. Juan Pablo Corbetta*

Las enfermedades renales afectan aproximadamente a 850 millones de personas en el mundo. Uno de cada 10 adultos tiene enfermedad renal crónica (IRC). Esto, en vez de disminuir en número, aumenta permanentemente, y existe una proyección estimativa de la IRC sea la quinta causa de pérdida de años de vida hacia 2040.

Por esto se debe conocer, debe ser prevenido y debe demorarse la progresión de enfermedad hacia enfermedad crónica terminal (IRCT).

Este año, la campana esta enfocada en la importancia de las acciones preventivas para evitar el inicio de IRC y la progresión a IRCT.

En la intervención primaria es en donde neonatólogos, pediatras, urólogos y nefrólogos infantiles debemos actuar para que no se inicie el proceso de cronicidad, haciendo un diagnóstico temprano como prevención secundaria (en esto es sumamente importante la valoración ecográfica prenatal) adecuando el tratamiento con el fin de evitar la cronicidad y en los casos ya establecidos de enfermedad renal crónica, evitar la progresión de esta (prevención terciaria).

La mejor prevención urológica es el diagnóstico prenatal; la importancia de la ecografía prenatal y el correcto seguimiento de aquellos pacientes que tienen diagnóstico de patología urológica en el postnatal.

Es sumamente importante detectar si el motivo de fiebre, el no aumento de peso, el rechazo al alimento se debe o no a un proceso de infección urinaria. En caso de serlo, el correcto diagnóstico de la fisiopatología de las mismas es la clave para un tratamiento y seguimiento adecuado.

Por lo antes mencionado, el compromiso deber ser multisectorial:

  • Información adecuada de la sociedad.
  • Medidas específicas de prevención por parte de las políticas de salud.
  • Personal médico idóneo en las prevenciones primarias, secundarias y terciarias.
  • Concientización social, profesional y política de lo que significa la enfermedad renal en su conjunto.

*Juan Pablo Corbetta es jefe del Servicio de Urología del Hospital de Pediatría Garrahan.