Por Dra. María Teresa Rosanova*

El 26 marzo de cada año se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino a modo de establecer acciones de concientización e información sobre la importancia de efectuarse controles ginecológicos para evitar enfermedades, entre ellas, el cáncer, en todas las mujeres.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al virus de papiloma humano (HPV) como la infección de transmisión sexual más común. El cáncer de cuello uterino está claramente asociado a la infección previa con este virus en la mujer. También se ha asociado (entre otros) a cánceres de oro-faringe, pene y anales en hombres y mujeres.

La enfermedad producida por este virus está asociada a una alta morbi mortalidad. La forma de transmisión es de persona a persona, especialmente a través de relaciones sexuales.

También puede transmitirse a través de una mujer embarazada infectada y que, teniendo verrugas genitales, contagie el virus al recién nacido mediante el canal de parto, produciendo papilomatosis laringea o esofágica, una enfermedad que tiende a la recurrencia y está asociada con alta morbi-mortalidad.

La vacuna frente al HPV está incluida en el calendario oficial de vacunación de Argentina tanto para niñas (desde 2011) como para niños (desde 2017) a partir de los 11 años. Es una vacuna obligatoria y gratuita y se aplica a través de dos dosis separadas por 6 meses cada una.

La vacuna contra el HPV es obligatoria y gratuita para todas las niñas y todos los niños al cumplir 11 años del país.

“Contar con una vacuna que favorezca la prevención de la infección por HPV y los cánceres secundarios relacionados al mismo es costo-efectiva”, destacó la jefa de clínica del Servicio de Epidemiología e Infectología del Hospital Garrahan, María Teresa Rosanova.

Además, destacó que “es tarea del médico pediatra favorecer estos programas de prevención para poder reducir y en el futuro erradicar este tipo de infecciones que preceden y predisponen a cánceres relacionados con el HPV”.

Es decir, informar a madres y padres de la existencia y obligatoriedad de esta vacuna ya que “el acceso gratuito y la existencia de este importante medio de prevención con 2 dosis de vacunas no se cuenta en otros tipos
de cáncer”.

Por ello, no se debe perder nunca la oportunidad de indicar no solo esta vacuna sino todas las incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación a nuestros pacientes.

*La Dra. María Teresa Rosanova, jefa de clínica del Servicio de Epidemiología e Infectoclogía del Hospital Garrahan.