Es importante saber que el recién nacido duerme aproximadamente entre 16 y 17 horas por día y se despierta cada 2 o 3 horas para alimentarse. Tras 5 horas de sueno interrumpido es recomendable despertar al bebé para no prolongar el ayuno.

Otra característica muy importante a tener en cuenta es que existen dos tipos de sueño del bebé: un sueño activo con movimientos de los miembros del bebé y un sueño llamado tranquilo, donde el bebé descansa relajado y su respiración puede ser irregular.

Además, a medida que el niño o la niña crece también cambia paulatinamente su ritmo de sueño, permaneciendo mayor cantidad de horas despierto.

Algunos consejos en relación al sueño:

  • Acostar al bebé boca arriba: durante el primer año de vida se recomienda esta posición al dormir, ya sea de noche o durante las siestas. El niño o la niña debe recostarse sobre un colchón firme, sin almohada y con los pies en contacto con la cuna. La cabeza, los brazos y las manos deben quedar por fuera de las sábanas para evitar que el bebé se deslice debajo de ellas y corra riesgo de asfixia.
  • Seguridad de la cuna: los barrotes deben tener 60cm de alto y 10cm de separación entre cada uno de ellos. Se desaconsejan los peluches y juguetes en la cuna, como también los móviles por encima de ella, ya que el bebé no tiene desarrollados los reflejos para quitar estos objetos en caso de que cubran su cara.
  • Ubicación: el bebé debe dormir en su cuna ubicada al costado de la madre, preferentemente hasta los seis meses de vida. Esta cercanía facilita la lactancia a demanda. En caso de que la casa cuente con más de una habitación, recién luego de esos primeros seis meses se aconseja mudar la cuna, ya que en ese momento el niño o la niña ya pueden pasar varias horas sin alimentarse.
  • Sobre el colecho: se desaconseja que el niño o niña duerma en la misma cama de los adultos (lo que es llamado colecho), sobre todo cuando la madre o el padre son fumadores, obesos, toman medicación para dormir, el bebé es prematuro o ya es mayor a seis meses.

Las medidas a tomar en cuanto al sueño seguro, disminuyen el riesgo de muerte súbita del lactante, que es la muerte repentina e inexplicable de un niño o niña menor de un año de vida.




*Nota realizada en base a “Recomendaciones para el cuidado de la salud de niños, niñas y adolescentes. Orientación para la familia y la escuela”, una publicación de Editorial Fundación Garrahan.