La fiebre alta en bebés, niñas y niños siempre es un factor preocupante para madres y padres y, muchas veces, no se saben qué medidas tomar para bajarla o qué hacer ante la fiebre alta. La fiebre es una de las consultas más frecuentes a pediatras. En esta nota, vamos a contarte qué cosas no tienen que hacerse ante un cuadro de fiebre alta en la infancia y por qué es importante no alarmarse.

La intensidad de la fiebre no indica necesariamente la gravedad de la causa. Algunas enfermedades leves causan fiebre alta, y en ocasiones enfermedades graves causan solo un poco de fiebre.

Pero: ¿qué es la fiebre?

La fiebre es un aumento de la temperatura del cuerpo. Sucede cuando nuestro organismo se defiende de las infecciones, luchando contra los gérmenes. Es muy importante que madres y padres sepan que la fiebre en sí misma no es mala y que no debe ponerse el foco en reducirla sino en averiguar qué la está produciendo.

Es importante registrar otros signos y síntomas que acompañan a la fiebre: dificultad para respirar, confusión, inapetencia, apatía, irritabilidad, dolor, etc. En estos casos, la primera medida será consultar al pediatra, no automedicar al bebé, niño o niña, ni tomar medidas caseras para bajar la fiebre.

Lo que no hay que hacer:

Bebés y niños/as con fiebre pueden bañarse pero nunca con agua fría ni, mucho menos, helada. El baño debe realizarse con agua templada. Un cambio brusco de temperatura puede debilitar aún más las defensas del organismo.

Nunca es una buena idea usar remedios caseros. Sobre todo cuando se desconoce la causa de la fiebre. Mantener al bebé, niño o niña hidratados y que hagan reposo son medidas a tener en cuenta hasta que lo vea su pediatra si la fiebre no baja.

No es necesario sobreabrigar a un niño con fiebre. Ropa liviana es la mejor opción. Además, hay que tener en cuenta que los bebés con fiebre están, por lo general, irritables y no duermen ni comen bien. Los niños y niñas suelen perder su interés por el juego.

Los antibióticos solo deben tomarse por indicación del pediatra y no actúan sobre cuadros virales. Muchas veces la fiebre alta puede ser síntoma de una gripe que debe seguir su curso naturalmente. En caso de que le hayan indicado antibióticos debe saber que la temperatura bajará enseguida, ya que la fiebre es un síntoma y no la enfermedad.

Por último, no asuma situaciones graves para el bebé, el niño o niña por tener fiebre. Trate de ver a la fiebre como una aliada que ayuda a defenderse contra gérmenes y virus.