Es muy importante que niños y niñas creen hábitos saludables relacionados a la higiene y al cuidado personal desde pequeños. De esta manera, los hábitos perdurarán en el tiempo y podrán conservarlos el resto de su vida. Por ello, también es fundamental el baño y la higiene del recién nacido.

Pero ¿cuándo debe realizarse el primer baño?

Se recomienda realizarlo 24 horas después de la caída del cordón umbilical. Antes de que esto ocurra la forma de higienizar al bebé, en caso de ser necesario, es mediante la aplicación de paños húmedos, evitando la zona del cordón y sin sumergirlo en el agua.

Recomendaciones para un baño adecuado y seguro:

  • Frecuencia diaria o cada dos días luego de la caída del cordón.
  • Siempre debe tenerse al alcance de la mano los elementos necesarios, como toalla, pañales, jabón, ropa limpia, etc.
  • El agua debe estar a la temperatura corporal, es decir, entre los 35 y los 37 grados centígrados.
  • Es práctico y necesario colocar el codo en el agua para constatar que no queme antes de sumergir a la niña o el niño.
  • Llenar la bañadera con poca cantidad de agua.
  • Nunca dejarlos solos ya que aún en pocos centímetros de agua el niño o la niña puede ahogarse.
  • Utilizar jabón neutro (blanco en pan, sin perfumes).
  • Evitar corrientes de aire en la habitación, baño o espacio donde se bañe al bebé.
  • Tratar de respetar una rutina en el horario del baño del niño o niña.
  • No olvidar lavar y secar bien pliegues y genitales.
  • No usar cremas, perfumes, talcos o colonias.

Uñas: Tras el baño puede ser un buen momento para cortar la higiene de las uñas del bebé. Pueden cortarse con tijera, alicate o limar, según con lo que la persona a cargo se sienta más segura. Es importante hacerlo con tranquilidad y seguridad para evitar lesiones en la piel que rodea la uña y prevenir infecciones.