La intoxicación por monóxido de carbono es una de las principales causas de envenenamiento en el mundo a cualquier edad y en todos los casos son evitables. Pero, ¿qué sabemos del monóxido de carbono y cómo podemos protegernos a nosotros y nuestras familias? En esta nota te contamos todo lo que tenés que saber y las medidas que debés tomar para vivir en una casa y ambiente seguro, lejos del monóxido de carbono.

¿Qué es el monóxido de carbono?

El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro, no irritante, que se dispersa fácilmente en el aire y estas características hacen que la intoxicación no sea percibida por la persona expuesta, por eso se lo llama “el asesino silencioso”. Se sabe que inhalar monóxido de carbono es una de las principales causas de intoxicación en el mundo.

¿De dónde proviene?

Este gas proviene de la combustión incompleta de los compuestos que contienen carbono y se acumula en los ambientes mal o parcialmente ventilados.

¿Cómo se produce?

Las fuentes más frecuentes de producción son las estufas y los calefones, los braseros a carbón o leña, las salamandras, las hornallas de la cocina, faroles, lámparas a gas, los incendios forestales y la obstrucción de los caños de escape. También las máquinas pequeñas a combustible como los grupos electrógenos, cortadoras de césped o pulidoras de piso. Los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y los pacientes con enfermedades cardiovasculares y respiratorias se consideran poblaciones que presentan mayor riesgo de intoxicación grave y muerte.

Los braseros a carbón o leña también producen monóxido de carbono. Es muy importante ventilar los ambientes que se calefaccionan de esta forma.

¿Cuáles son los síntomas de una intoxicación por monóxido de carbono?

Los síntomas son variables, en casos leves suele presentarse cefaleas, náuseas, vómitos, mareos, debilidad, somnolencia, decaimiento. Si progresan estos síntomas puede aparecer inestabilidad, confusión, visión borrosa, dolor precordial, convulsiones y luego compromiso cardiovascular, produciendo finalmente anemia hemolítica, coagulación intravascular diseminada, mioglobinuria y muerte. También pueden producirse secuelas neurológicas permanentes.

¿Qué hacer si sospecha la presencia de monóxido de carbono en el hogar?

Si sospecha producción de monóxido de carbono se deben abrir las puertas y las ventanas del ambiente, salir fuera de la vivienda y retirar a aquellas personas que no pueden desplazarse por sus propios medios. Enseguida, llamar al servicio de emergencia o acudir al hospital más cercano.

El monóxido de carbono es uno de los principales causantes de intoxicación en el mundo.

Recomendaciones:

  • Mantenga una ventana o puerta abierta por lo menos unos 10- 15 cm mientras los artefactos estén encendidos.
  • El color de la llama debe ser azul, si es naranja o colorada el artefacto no está funcionando correctamente y está generando CO.
  • No usar el horno ni las hornallas para calefaccionar, no dormir con braseros o calentadores a leña o carbón encendidos, ni instalar los calefones o termotanques a gas en el baño.
  • No dejar el auto con el motor encendido en el garaje sin que el mismo esté ventilado y revisar periódicamente el sistema de escape.
El monóxido de carbono también se produce por obstrucciones en los caños de escape.
  • Si enciende un grupo electrógeno siempre debe estar fuera de la vivienda.
  • Las instalaciones a gas deben ser realizadas por gasistas matriculados. Una vez al año se deben controlar los artefactos a gas y verificar que la ventilación no se encuentre obstruida (chimeneas y tubos de ventilación).
  • Antes de encender los artefactos a gas en una vivienda que permaneció deshabitada por un tiempo (casas de vacaciones) asegurarse que los mismos funcionan correctamente.
  • Pueden instalarse detectores de monóxido de carbono en las casas.

En caso de sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, inmediatamente, se debe:

  • Abrir las puertas y ventanas del ambiente.
  • No permanecer dentro de la casa y ayudar a salir a las personas que no puedan desplazarse por sus propios medios.
  • Llamar al servicio de emergencias o acudir al centro de salud más cercano.

Esta nota se produjo en conjunto con la pediatra y especialista en ambiente del Hospital Garrahan, Marisa Gaioli.